Mandalay

Si uno empieza la visita por el Gran Palacio de Mandalay, la primera impresión es la decepción. Un lugar espectacular por lo grande que ocupa un cuadrado de varios quilómetros en el centro de la ciudad. Pero luego, la visita se extiende a varias pagodas y hasta el famoso puente de madera de UBein en la ciudad cercana de Amarapura; y el viajero se da cuenta que Mandalay vale la pena, tiene mucho encanto. Por si falta algo, ahí está la amabilidad y la sonrisa de sus habitantes.

Si es comença la visita pel Gran Palau de Mandalay, la primera impressió és la decepció. Un lloc espectacular per la grandesa que ocupa, un quadrat de diversos quilòmetres al centre de la ciutat. Però després, la visita s’estén a diverses pagodes i fins al famós pont de fusta de UBein a la ciutat propera de Amarapura; i el viatger s’adona que Mandalay val la pena, té molt encant. Per si falta alguna cosa,  hi ha l’amabilitat i el somriure dels seus habitants.